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Los
Calderos:
Las
estrellas del cuerpo
por .:Jaguar_Blanco:.
En este ensayo trataré
sobre los calderos y sus características, en
un intento de comprenderme y comprender un poco más
la espiritualidad celta. Para ello hablaré sobre
distintos aspectos, como sus atributos, su ubicación,
su propósito, lo que producen, y otros asuntos
que se desdoblen de los ya dichos.
Me gustó la
comparación que podría hacerse con los
chakras; estos últimos, son centros productores
de energía, que tienen diversas funciones, pero
básicamente se encargan de producir chi y distribuirlo
por el cuerpo, a través de los canales energéticos.
En cambio, los tres calderos parecen poder conectarse
perfectamente con los chakras, pues su función
es claramente distinta: los calderos son reservorios
de esta energía, son lugares en los que los canales
energéticos se juntan y acumulan chi en la medida
de la posición del caldero para ser utilizada
en el momento adecuado. Así una forma de trabajar
con los calderos sería justamente a través
de dirigir la energía de los chakras a los calderos.
Los calderos se ubican
en tres zonas estratégicas del cuerpo: en el
abdomen (recibiendo energía de los chakras base
y sexual), en el pecho (chakras del plexo solar y cardíaco)
y el último en la cabeza (regiendo los chakras
laríngeo, el coronario y el del tercer ojo).
Pero los calderos no nacen apoyados en su base, y esta
especie de evolución con respecto a la posición
de los calderos se me hace muy similar a la del kundalini,
práctica yóguica que va "despertando"
la serpiente kundalini, que va ascendiendo por el sushumna
nadi, el canal energético central de nuestro
organismo. Así, si bien la producción
de energía por parte de los chakras es algo natural,
el direccionamiento a los calderos es algo que debe
practicarse, como también el despertar del kundalini
debe ser aprendido.
Los atributos de
los calderos están bien detallados en el manual.
El caldero de la incubación rige nuestra salud,
nuestro "estar con los pies en la tierra". De allí
surgen las necesidades fisiológicas y corresponde
a los atributos de los dos primeros chakras. En materia
de poesía y su creación, los versos fogosos,
con fuerza y pocas palabras serían los que surgen
de este caldero. También aquellas que nombran
a la muerte y la enfermedad. Poemas "oscuros", góticos,
cánticos, etc.
El caldero de la
vocación rige las emociones del ser humano. Unido
a la significación de los chakras 3º y 4º.
Rige las transformaciones, y los pasajes, por lo que
también algunos encantamientos para entrar en
trance o en estados alterados de conciencia son frutos
de este caldero. Si el primer caldero es regente de
los cánticos de guerra, la poesía sencilla
e improvisada y ese tipo de cosas, el caldero de la
vocación es regente de la poesía refinada,
con métrica, muchos adjetivos y un orden lógico
de las cosas. También construye poesías
cargadas de sentimientos de toda índole, muy
similar al movimiento del romanticismo. Al tratar las
rimas, métrica, etc, habla de las virtudes que
no nos son natas, las habilidades que debemos aprender.
Y de acuerdo a estas últimas, podremos colocar
en la correcta posición a nuestro caldero de
la sabiduría.
El caldero del conocimiento
rige el contacto con los dioses, con su esencia que
está en nuestro interior. Unido al significado
de los 3 restantes chakras. Sabiduría, inspiración
divina, el awen, todo apunta al quiebre temporal de
nuestras limitaciones y la ayuda de los dioses en nuestro
arte. Aquellas obras que "brillan", aquellas oraciones
que brotan de nuestros labios sin razón, aquellas
profecías son fruto de este caldero. La llamada
"iluminación" por los budistas.
Sea cual sea el caldero
que le dio origen a la poesía, o al arte manifestado,
es crucial para la sociedad. En la Irlanda antigua,
existía la prohibición de escribir la
sabiduría, siendo un insulto querer acotarla
a ciertas palabras elegidas por su escritor. Así,
los bardos con su memoria fueron imprescindibles para
mantener la cultura; y la poesía por su métrica
y rima fue fácil de memorizar... Además,
nadie puede negar que ese juego en apariencia azaroso
es algo tremendamente profundo, mágico y espiritual.
Por eso los druidas daban increíble importancia
a la poesía: como constante de la cultura y también,
como una herramienta útil para romper los prejuicios
de la mente racional y dejar fluir la sabiduría
de los dioses lo mejor posible. Así, conocimiento
nuevo y viejo se forman en un conjunto único
en cada druida, llenando este mundo con diversas verdades
y confirmando al mismo tiempo la Verdad.
Trabajar estos 3 reservorios
de energía se vuelve algo crucial para el ser
humano, y más para el hombre actual. Intentar
tener los 3 calderos equilibrados da lugar a los experiencias
místicas, es decir a los períodos en que
nos acercamos a nuestra máxima potencia. Quien
puede mantener esta situación a todas horas,
se le llama iluminado. Obviamente, es muy difícil
lograr esto, pero las veces que nos hemos sentido conectados
con el "todo" y con nosotros mismos, y hemos percibido
las emociones y su intensidad que sentimos en momentos
como éstos... vale la pena buscarlos. En muchas
comunidades mágicas se llaman a estos momentos
"despertares". Y basándome en mi propia experiencia,
que los magos suelen tener más cantidad de E.
.M. (experiencias místicas) que el resto de la
gente. Y el hecho de que a medida que avance mi estudio,
estas situaciones se hacen cada vez más frecuentes,
me indica que estoy cada día un poco más
cerca de la meta, y eso me reconforta.
Debemos trabajar estos
calderos por separado, y juntos también. Las
posibilidades son infinitas, citemos las clásicas:
meditaciones, visualizaciones, reiki, masajes, trances
chamánicos, danzas, cantos, lecturas, determinadas
dietas, ejercicio físico, etc. Existen incluso
las respiraciones específicas para los calderos,
herramientas que pueden ser coordinadas con las ya nombradas.
El awen puede manifestarse
de muchas formas ; una de ellas es a traves de los calderos.
El Imbas que fluye en nuestro cuerpo es atraído
por estos calderos, que si se encuentran en la posición
correcta, acumulan para después descargar en
un torrente creativo y divino. Así, si queremos
atraer a Dana, debemos trabajar con los calderos, y
con nosotros mismos, siendo la exigencia que tengamos
la fuerza con que trabajaremos (podemos querer canalizar
awen en uno, dos o los tres calderos, y en función
de eso se armará la técnica).
Algo
importante de las E.M. y el awen es que son una cascada
de emociones, y que pueden calificarse como agradables
en algunas ocasiones, y terroríficas, en otras.
Debemos comprender que las definiciones de "bueno" y
"malo" no existen en la realidad; "Dios no juzga, sólo
el hombre lo hace" -citando a Merlín. Siendo
el caldero de la sabiduría el último y
más elevado centro energético -una especie
de estrellas de nuestro cuerpo-, debemos recurrir a
sucesos "fuertes" y elevados para colocarlo en la correcta
posición. Esto puede hacerse a través
de estas dos posibilidades: alegría o dolor;
estos métodos lograrán una especie de
estado de conciencia alterada, fruto de la correcta
posición del 3º y último caldero.
Ahora, ¿qué tan rápido puede pasarse
de sentir pena a sentir la alegría de ser? En
un simple instante, y ello es lo hermoso de la vida.
Se deben aceptar ambas cosas como positivas pues nos
ayudan a crecer y a conectarnos con Dana. Y de ellas
aprendemos más que de ninguna otra cosa.
La teoría de
los calderos de la sabiduría, la incubación
y el movimiento me ha hecho plantear muchas cosas; ha
establecido para mí una forma alternativa de
comprender el fluir de la energía a través
de nuestro cuerpo, y me ha dado el puntapié para
poder buscar al awen: ya sé donde buscar, y hacia
allí iré..
<---------Una imagen
dibujada por mí, de los Coires o Calderos^^.

Viajando
por el Triskel
por .:Jaguar_Blanco:.
En este ensayo seguiré profundizando
sobre los calderos, esta vez, desde una perspectiva
más energética y ética. Para ello,
me basaré en algunas de las conclusiones de mi
ensayo anterior, "Las estrellas del cuerpo".
Los calderos no nacen en la misma
posición en cada persona, pero puede establecerse
un parámetro. Todas las personas nacen con el
primer caldero en la posición correcta, volteándose
en situaciones cercanas a la muerte. Sin embargo, que
esté en su correcta posición no implica
que esté lleno. Colocarlo boca arriba hará
que al invocar al awen e intentar activar este awen,
se acumule mayor cantidad y permanezca en incubación
el tiempo necesario. Tranquilamente pueden activarse
los calderos sin estar en su correcta posición,
pero el resultado será incompleto, insatisfactorio,
en comparación con lo que podríamos obtener.
Pero más allá de la
posición en que se encuentre el caldero, las
consecuencias de su activación, de su movimiento,
son similares en las posiciones en que esté,
exceptuando quizás la posición invertida,
donde el awen, al no tener lugar donde amoldarse, circulará
de forma caótica por nuestro cuerpo.
Al activar el primer caldero, los
estados alterados de conciencia se hacen presentes.
Si tuviéramos que ejemplificar con distintos
tipos de viajes lo que ocurre con los 3 calderos, podríamos
decir que la activación del primer caldero nos
llevaría a nuestro inconsciente, a los viajes
en busca de nuestros deseos más profundos, al
reino del Mar, al reino de los Sidhe. Activando el movimiento
del primer caldero logramos conocer las verdaderas razones
de las situaciones, logramos comprender el caos y el
arrebatamiento.
Al activar el segundo, nuestra percepción
se agranda. Los viajes aquí son dentro del reino
de la Tierra; viajamos al futuro, al pasado, o al mismo
presente, conocida esta situación también
como "dobles astrales" por los magos. Podemos llegar
al corazón y la mente de los hombres, nuestra
empatía se potencia al máximo y sentimos
una unidad con todos los hombres y cosas vivientes.
Ideal para buscar una solución, un equilibrio
en las disputas. También profundiza nuestra serenidad
ante los cambios, y nos da una sensación de aceptación.
En mi caso particular, antes de conocer
la teoría de los calderos, tuve experiencias
interesantes con el caldero del movimiento, que me llevan
ahora a afirmar que el 2º caldero es un puente.
Yo soy maga desde que tengo doce años, al principio
al estilo New Age, con mis hierbas y mis gemas, pero
luego fui incursionando en la "verdadera" magia, o por
lo menos, la magia más compleja y profunda. Aproximadamente
en el 2004 un ente se comunicó conmigo, un gnomo.
Un grupo mágico lo había encerrado mediante
un conjuro y estaba muriendo y me pedía que lo
liberase. Hubo un nuevo intento de este grupo de encerrar
un elemental, pero eso es otra historia. Lo importante
de este acontecimiento es que este gnomo se comunicaba
conmigo a través del segundo caldero. Yo había
llegado a casa como todos los días y tenía
una sensación de cansancio que no suelo tener,
es más, odio dormir siesta. Pero ese día
quería, y fui a la cama de mi madre a echarme
un ratito. Me acosté sobre la cama, y las ventanas
estaban abiertas de par en par, y el sol calentaba mi
cuerpo en el frío día de Agosto. Entré
en ese momento de duermevela, y sentí una fuerte
presión en el pecho, como en el plexo solar.
Al mirar arriba de mi cuerpo e intentar vislumbrar un
aura, tuve la imagen de un ser enorme y alto, todo de
verde, que se sostenía encima mío. De
más está dar los detalles del resto de
sus visitas, pero cabe aclarar que cada vez que venía
a conversar conmigo, su presencia se delataba con esa
presión particular en el plexo y luego la conversación
era preguntas y respuestas, siendo las respuestas que
él tocara partes de mi cuerpo. Por ejemplo, yo
le decía si era un elemental de fuego o de tierra,
si era de tierra, que me tocara las manos, si era de
fuego, que me tocara la cara; y conversaciones telepáticas
también, pero siempre tuve miedo de imaginarme
esas conversaciones. Recibiendo este toque etérico
estaba segura de las respuestas y además, de
que no me había vuelto loca, o casi.
No sólo este gnomo se comunicó
conmigo de esta manera, a partir de ése momento,
todo ser que quisiera comunicarse conmigo lo hizo con
ese procedimiento. Yo podía estar en cualquier
lado, bien concentrada en las problemáticas mundanas,
y si alguien quería comunicarse conmigo, sólo
debía activar mi segundo caldero, y ahí
yo me daba cuenta que alguien quería hablarme.
Puedo optar por ignorar la sensación o puedo
retirarme y concentrarme y potenciar la sensación
hasta que la comunicación se efectúa.
Por el contrario, si soy yo la que quiere iniciar la
conversación, debo activar esta sensación
por unos minutos y luego el ser se comunica, pero la
sensación de peso no es tan fuerte. 
Por todo esto es que creo que el
segundo caldero se utiliza como puente: si uno está
enfocado en la realidad cotidiana y una selkie, por
ejemplo, desea hablar con nosotros, al vibrar su energía
más rápido, no podremos contactarla hasta
que nuestro nivel vibratorio se eleve. Por eso ella
apelará a activar el segundo caldero y establecer
un puente por el cual pueden suceder varias cosas: si
tiene la suficiente fuerza, nos subirá en nivel
vibratorio, y la veremos; o puede esperar a que nosotros
lo hagamos; o por la escasa energía que tiene,
sólo puede mandar un mensaje y romper la comunicación,
puesto que el mantenimiento del puente significaría
su muerte. He experimentado estas tres formas y de ambos
lados, y debo decirles que si la creatura está
débil, crear un puente y mantener una conversación
te deja terriblemente exhausto. Así que añadamos
esta cualidad a las características del segundo
caldero.
Y por último, está
el tercer caldero. Al activarse, viajamos al mundo superior,
al reino del Cielo, de los Dioses. Inspiración
divina, sabiduría, percepciones paranormales,
son todas consecuencias del awen de éste caldero.
Activa el raciocinio y la intuición profunda,
la videncia. Podemos sentir una liviandad en el cuerpo
y poder ver a través de las cosas. Siendo el
estado vibratorio más alto, me parece que sería
mediante la activación de este caldero la forma
para transformarse en un animal, la conocida característica
de los druidas: el cambiar de forma. De esta forma,
el movimiento del tercer caldero eleva nuestro nivel
vibratorio y su sola activación hace que fluya
un tipo especial de awen: una energía que baja
de la cabeza y desciende a los dos calderos inferiores
para sanarlos y ponerlos en su posición correcta.
De ahí que al activarse correctamente el 3º
caldero, las experiencias místicas surjan, ya
que los otros caldero comienzan a armonizarse.
Los calderos otorgan nueve virtudes
con su activación, las cuales son que: otorgándolo,
es otorgado; extendiéndolo , es extendido; nutriéndolo,
es nutrido; magnificándolo, es magnificado; invocándolo,
es invocado; cantándolo, es cantado; preservándolo,
es preservado; arreglándolo, es arreglado; y
soportándolo, es soportado.
Los calderos nos dan increíbles
virtudes, pero para ello debemos trabajar con ellos.
Así, si los honramos, los caldero provocarán
que nuestra figura sea honrada; si cantamos en su honor,
las rimas y canciones saldrán de nuestra boca
como torrentes... Es la ley causa-efecto. Todo lo que
queramos que nos sea dado por el caldero debe ser colocado
en él, cocinado y luego manifestado. De esta
forma es como deben promoverse estas virtudes: sembrándolas
en los calderos, regando y cuidándolas y por
fin una vez maduras, cosecharlas y cumplirlas. Son virtudes
indispensables para la vida de un druida, puesto que
son la base misma de su sabiduría y su relación
con Dana, la energía universal.
Mediante el cantar, la invocación,
el entrenamiento, el otorgar de un maestro, el cuidado
de las semillas, etcétera, el caldero, al ser
uno mismo, devuelve todas estas características
y multiplicadas por la acción del awen en su
interior. Así se vuelve fundamental trabajar
con los calderos, para poder mejorar.
Resumiendo, la teoría de los
calderos es profunda pero no compleja, y la clave para
entenderlos es trabajar justamente con ellos, mediante
la contemplación, la meditación y mediante
las nueve virtudes que nos otorgan, si nosotros las
otorgamos primero. Es hora de trabar la puerta, correr
las cortinas, encender una vela, y asomarnos por el
borde del caldero y descubrir qué elixir se está
cociendo en este momento.

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