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Y.... ¿Qué
es un druida?
Por Gaueko Bele
La propia definición de lo
que es un druida posiblemente pueda ser una de las cosas
más complicadas. Esto es debido a que la misma
figura histórica del druida nos es confusa y
ha llegado envuelta en relatos de terceras personas
(algunas, como los historiadores romanos, enemigos de
los celtas), en testimonios recogidos por monjes cristianos
o a través de mitos y leyendas. Así pues,
¿cómo poder definir lo que es un druida
si no sabemos ni siquiera claramente lo que fueron.?
Podríamos comentar que sabemos
que, históricamente, los druidas eran la casta
intelectual del mundo celta, al menos entre los siglos
III a.d.C y el siglo XII de nuestra era, en donde aún
hay referencias a ellos. Las funciones de los druidas
eran variadas: maestros, filósofos, astrólogos
y astrónomos, médicos y sanadores, funciones
sacerdotales, adivinatorias, funcionaron como jueces,
como poetas, músicos e historiadores, formando
parte de la memoria viva de su pueblo transmitida oralmente,
y como magos.
También se puede comenzar
diciendo que la definición más antigua
del druida nos la da el historiador Plinio, que nos
dice que los druidas reciben su nombre de árbol
de la encina de la cual recogen el muérdago,
y comen las bellotas para adquirir sus facultades. Hoy
en día se descarta esta traducción de
druida, derivando el nombre de drúi, que siginifica
sabio; y se deduce que el nombre viene a decir "los
muy sabios".
Se pueden mencionar las palabras
de Alexei Kondratiev, que dice sobre los druidas "la
casta de sacerdotes - Druidas - tenía una gran
variedad de funciones. Como hechiceros originales que
recibían mensajes del más allá,
en estado de trance, confiando en su memoria, hallaron
en el arte poético un aliado natural. Lo que
había surgido de las visiones en un torrente
de palabras, podía recordarse mas fácilmente
al estar moldeado por la métrica y la aliteración.
Por ello, el arte de la versificación estuvo
íntimamente asociado a la práctica de
la Magia y el poder del Otro Mundo, y así ha
permanecido a lo largo de toda la historia celta. Quizás
en sus orígenes, esta casta fue integrada por
aquellos individuos de la aristocracia guerrera no aptos
física o psicológicamente para la batalla.
No obstante, terminaron superando en autoridad a los
guerreros. Su imagen fue fenomenal. Su instrucción
duraba años. Ellos eran los expertos en genealogía
y leyes, poseían la última palabra en
semejantes disputas. Como intermediarios del Otro Mundo,
sabían que sacrificar para mantener el equilibrio
de este mundo. Poseían un activo y curioso intelecto
y observaban el mundo natural que les rodeaba, estudiando
las plantas desde el punto de vista médico y
mágico. Y algo no menos importante: eran responsables
de la educación de los jóvenes de la tribu,
comunicándoles la naturaleza del cosmos y sus
reglas... "
O mencionar figuras del movimiento
druídico actual como Ross Nichols, fundador de
la OBOD, que comenta que "el Druidismo se manifiesta
completamente filosófico, es decir, como un esquema
de aplicación universal, no resuelto en ninguna
figura humanizada, como sucede con la mayoría
de las religiones. Utiliza un panteón local muy
flexible para iluminar aspectos de la Deidad a las personas
que necesiten tales imágenes, reduciendo el sistema
a un duoteísmo (Dios-Diosa) funcional. HU representa
muy bien la mitad del camino entre un principio y una
figura de las principales del Druidismo: el punto, el
principio de crecimiento, el héroe, el aliento...
"
Incluso se puede analizar a los druidas
en comparación con los chamanes, pues tenían
eminentes rasgos chamánicos. Desde la percepción
de interconectividad de todas las cosas fijada en la
idea galesa de Manred a la concepción del Otro
Mundo, siempre real y presente en las vidas de los celtas
como una realidad palpable.
Pero, ¿cómo aglutinar
en una sola figura todas estas funciones? ¿Qué
es lo que más define a un druida? Y, ¿qué
es hoy día un druida? Olvidándonos de
definiciones históricas o academicistas, ¿qué
es lo que realmente es un druida?
Sabemos que es lo que realmente define
a un druida: es el acceso a Awen, la inmersión
de la persona en el espíritu divino, en el espíritu
fluido. Awen es el éxtasis, la creatividad, la
inspiración. Y por supuesto, se convierte en
el objetivo del druidismo, como espiritualidad mistérica
y no revelada, como camino iniciático. El druidismo
es un camino de autoconocimiento, una forma de entender
el mundo, y nuestro lugar como seres humanos dentro
de él. Es más, es un camino que nos lleva
a unirnos con la divinidad, con el Todo, con la propia
naturaleza. Y Awen no es más que la naturaleza
divina, atemporal, que forma parte de nosotros y se
desata en momentos de creación, profecía,
adivinación o sacralización. Esta esencia
divina, esta conexión no egoica con el universo
es la esencia del espíritu fluído que
conocemos como Awen o Imbás.
Un druida se encara con el Otro Mundo.
Alguien iniciado en el druidismo entiende que la realidad
avanza más allá de lo que ve, es más
que el mundo físico que le rodea y es consciente
de los Otros Mundos, de la realidad subjetiva, de un
mundo energético e igual de real que el mundo
físico.
Los druidas conviven con esas "otras
realidades", forman parte de su universo, como ocurre
en el caso de los chamanes. De ahí la veneración
a los árboles, como contenedores de esa realidad:
no existe un único mundo físico, el mundo
medio, sino que existe un inframundo y un mundo celestial,
representados en la figura del "crann bethadh", el árbol
de la vida, como tronco, raíces y copa, respectivamente.
Es el Eje del Mundo que conecta las diferentes realidades.
Hay una tríada que resume
el pensamiento druídico, y por lo tanto su naturaleza,
en su totalidad: "Existen tres velas que iluminan toda
oscuridad: El Conocimiento, la Naturaleza y la Verdad".
Verdad, naturaleza y conocimiento se convierten así
en el eje del druidismo. Un druida intentará
tener el máximo conocimiento posible, no tanto
académico, sino conocimiento de sí mismo
y de su naturaleza, así como del mundo que le
rodea. Es a través de este conocimiento como
un druida puede comenzar a actuar armónicamente
con la naturaleza. No sólo a través de
una unión con su entorno, sino con una comprensión
de su naturaleza más íntima, su naturaleza
humana. Y al actuar a través de la propia naturaleza,
al ser consciente de ella, se actúa con la Verdad.
En la cultura celta, así como en otras culturas
europeas como la vasca, e indo-europeas, como en la
India, la Verdad es el poder supremo, sinónimo
de la divinidad.
El propio camino druídico
lleva este sendero y esta triada forma parte de su propia
definición. La formación druídica
se componía (y se compone en algunas tradiciones
hoy día) de bardos, vates y druidas. El bardo
es el primero en acceder al conocimiento, es el que
aprende que a través de algo como una canción
se puede crear un mundo. A través de leyendas,
de arquetipos, narra la realidad. El vate, tras adquirir
ese conocimiento se une a la naturaleza, se hace una
con ella y así pues, sana o adivina al conocer
la naturaleza íntima de la cosas. Por último,
el druida, se haya unido al concepto de Verdad.
¿Y cómo se acerca uno
a la verdad? Actuando con conocimiento, de acorde a
la naturaleza, es como vamos acercándonos a la
Verdad. ¿Y cómo llega alguien de bardo
y tener el conocimiento, de Vate y ser capaz de unirse
a la Naturaleza, con la figura del druida y la Verdad?
Podríamos explicarlo a través
de las famosas triadas druídicas. Como dice la
vieja triada, "Las tres cosas que deben de ser controladas:
La mente. El deseo. La mano." Esta triada nos acerca
un poco más a la Verdad. O podemos verlo con
otra triada: "Las tres virtudes del saber: Estar consiente
de todo. Soportar todo. Ser despojado de todo."
Y, ¿por qué estas triadas
nos enseñan el camino a la Verdad? ¿Porqué
definen el sentido del druidismo? Porque estas triadas
nos acercan a la mayor herencia del druidismo: el viaje
del Héroe.
El viaje del héroe es un concepto
intenso y profundamente vinculado a la espiritualidad
celta. Es el camino de la desegoización, del
acercamiento a la Verdad. Podríamos decir que
es el equivalente al guerrero chamánico: así
como el guerrero chamán es implacable e impecable,
el verdadero héroe celta es impecable, al menos
cuando tiene éxito, en tanto y cuando sigue los
pasos que el destino le ha reservado e implacable, en
cuanto resiste en su camino a pesar de las adversidades.
Las leyendas celtas están plagadas de este tipo
de héroes y uno de sus mejores exponentes quizás
sea Llew, el Lugo galés, en su camino de búsqueda,
prueba, muerte y renacimiento. Llew crece siguiendo
el patrón del Héroe, mencionado por Campbell:
el héroe es alguien que por algún agente
externo es obligado a entrar a un mundo lleno de prodigios,
el héroe puede aceptar o negarse a emprender
el viaje, pero tarde o temprano, se pone en marcha y
enfrenta su destino, se enfrenta a pruebas, gana aliados,
o bien muere para resucitar en un estado de "gracia
espiritual". Llew es el hijo de Arianrhod, que al ser
rechazado por su madre es forzado al exilio y emprende
un viaje junto a su tío Math en el que recupera
su lugar en la tribu, es enfrentado a diversas pruebas
y muere para renacer desde el Axis Mundi, desde el árbol
en el que asciende (como ascendían los chamanes)
convertido en águila.
Sin embargo, el máximo exponente
del arquetipo druídico quizás sea Merlín.
Es Merlín, no en la figura del mago, sino en
la del habitante del bosque, del espesor sagrado considerado
templo, quien nos habla de la figura del druida. Merlín
se ha hecho uno con el Bosque, habla con los animales,
se ha convertido en el Hombre Salvaje; es Merlin Wild
quien se ha hecho uno con el Nemeton, el claro sagrado,
que es el sustituto del árbol sagrado, pues una
persona en el centro del Nemeton se convierte ella misma
en el propio Axis Mundi. Es Merlín quien posee
la Doble Visión, la percepción de este
Mundo y de los Otros, lo que lo liga íntimamente
a la propia palabra Druida, los "muy videntes", y nos
habla de su percepción, que no es de este mundo
físico, sino de todos los mundos. Es Merlin quien
guía hacia el grial, porque él ya conoce
la fuente de la inspiración, él ya sabe
lo que es beber del caldero de la inspiración,
y así, es capaz de guiar a otros hasta él,
hasta el Awen. Como dice Markale, Merlín ya ha
realizado el viaje por las tres espirales de la realidad
y ha vuelto para guiar a otros.
Y esa es la esencia del Maestro Druida,
quien ha realizado el viaje por la Triple Espiral, por
los tres mundos y vuelve para guiar a aquellos a quienes
tutela.
Es a este viaje, un viaje heroico,
a lo que invita el druidismo y a lo que se compromete
un druida: se compromete a conocer su destino y seguirlo,
como lo hacían los héroes legendarios
celtas, aun sabiendo que van a morir, tal y como lo
hizo Cuchulainn, el héroe de la rama roja. Se
compromete a ser cada vez más consciente de la
realidad, como bardo; a unirse cada vez más a
la verdadera naturaleza, como vate y a, en definitiva,
viajar por el Otros Mundo, percibir ese Otro Mundo en
este, en ser "Muy Vidente" y a actuar en base a la Verdad:
no en base a una verdad personal, humana, sino en base
a la Verdad de la creación, de la Naturaleza.
Y en definitiva, recorrer la Triple espiral con tan
solo una compañía y un objetivo: la unión
con el Awen, con la Inspiración, con el aliento
divino, con el espíritu fluido de la creación.

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