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La relación con la tierra

por .:Jaguar Blanco:.

Este ensayo trata de la relación personal que tengo y quiero tener con la Madre, el origen de todas las cosas. Para ello, me basaré en mi experiencia previa, como así también en una meditación sencilla de sintonización que realizacé varias veces (puedes verla en el foro).

La tierra es tan compleja como el hombre mismo, por lo que la relación que tiene con él, está llena de ramificaciones, idas y venidas. ¿Qué sería de nosotros sin la Tierra? Los árboles no podrían sostenerse, no podrían absorver sus nutrientes y morirían... y así moriría toda la cadena evolutiva, hasta nosotros.

Pero así también la tierra es parte del universo etérico y sus cualidades son vitales para nosotros. La firmeza, la solidez, la humildad, el practicismo (¿de dónde creen que sale la expresión "con los pies en la tierra"?), el equilibrio, lo inmutable, todas son cualidades de la tierra, que nunca hubiéramos conocido si no existiese este tipo de manifestación, de materia.

No hay nada más hermoso que caminar descalzo por la tierra. Yo lo estoy comenzando a hacer más a menudo, y cada vez me gusta más... Al principio andamos despacio, torcidos, y quejándonos de las piedras, los troncos y las raíces que hay en nuestro camino. Pero luego uno comienza a sentirla. El suelo apisonado de los caminos, el arenoso, la tierra húmeda y rica, todos enseñan distintas cosas. Sólo hay que escuchar. Si bien ya hago esto, me gustaría muchísimo hacerlo con más regularidad y con más convicción.

La naturaleza por estar viva, cambia. Y esos cambios son los que marcan el tiempo, los que develan el misterio, lo maravilloso de la vida. Por eso admiro y celebro los cambios de estación, las lunas, los eclipses, los atardeceres... No lo hago con la regularidad que quisiese, y aún no he tenido el honor de contemplar un amanecer... Toda la vida se resume en esos puntos claves en los que el velo del entendimiento se rompe y uno ve y entiende con el corazón.

Además, me siento parte de la Naturaleza, del todo, yo soy parte de la creación y ella lo es de mí... ¿cómo no conocerla entonces? Otra cosa que hago y esto sí bastante seguido es leer sobre ella, sobre todo, la autóctona. Me quedo horas mirando una flor, y nunca me canso de volver a verla. Hace unos días comencé un cuaderno en el cual estoy detallando las especies (flora y fauna) que voy conociendo, sus nombres y lo que yo siento con ellas, como son... Es mi propia enciclopedia de la relación de Natura conmigo.

El respeto y la veneración junto con el amor han sido las cualidades que me han llevado a numerosas experiencias con la Tierra. Una vez, por ejemplo, habíamos ido con mi familia al campo, y habíamos parado en un lago, el Lago Los Molinos, donde las ondinas son muy melancólicas, casi como las de mar... Mientras ellos estaban en el auto porque había mucho viento, yo aproveché para escabullirme a un bosque que había en la costa. Me adentré y de inmediato me fascinó, y elegí un pino que tenía una piedra debajo y me puse a meditar, enfocándome en los sonidos del bosque. De repente uno llamó mi atención. Abrí los ojos y un cachalote pasó muy cerca mío, de izquierda a derecha, y se quedó en una rama cercana, como esperándome.

Una pareja de ellos me fue giando por el bosquecito esperándome cada tanto, hasta que me presentaron con un aguilucho (nótese que naturalmente , ellos huirían puesto que se los come, pero ahí estaban, como cortesanos a un Rey). Mi primera reacción fue inclinarme y agradecer su permiso, por estar en el bosque, y él me fue guiando, permitiéndome acercarme como nunca lo habría dejado ninguno ni antes ni después hasta que desapareció, y ante mí, me dejó una pareja de colibríes.

Me quedé maravillada ante esto y llena de energía, de amor. A partir de esta hermosa experiencia, mi jardín se llena de colibríes y todos se sientan en una rama, y solemos mirarnos largo tiempo. Son mis protectores, mis compañeros. ¿qué raro ver un picaflor quieto, no? Nunca había visto tantos...

Pero volviendo un poco al tema, algo que siempre me gusta hacer es cantar, y tocar (toco el piano y algún instrumento de viento) en honor a la tierra. Muchas veces los pájaros han cantado conmigo, y si bien no tengo mucha entonación, lo hago desde adentro y con todo mi amor.

La relación que uno puede llegar a tener con la tierra siempre es profunda y llena de significado. Cuentan que Merlín solía decirle a Arturo: "cuando te olvides de algo, escucha al bosque, que te lo recordará." "Pero dudo que el bosque sepa de caballería..." -le contestaba el niño. "¡No, Tonto! Él te enseñará lo que es realmente importante"...

Con los años que tengo, sé que tengo mucho que aprender aún, muchas cosas que corregir y hacer, pero sé que no estoy sola. A cada segundo puedo mirar a donde sea, incluso en la espantosa ciudad y voy a encontrar un árbol, una paloma, un hierbajo colándose entre ladrillos. Y no estoy sola. Está la Tierra, la Naturaleza, nuestra madre y eterna protectora.

 

 

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